A propósito de Sicko, la película, y la salud chilena
Anoche ví el documental Sicko, de Michael Moore. Debo reconocer que me gusta Moore, su ironía y humor negro, lo cual ha hecho que me trague todos sus documentales completos, a pesar de ciertos errores y demagogia audiovisual. El tipo se maneja, eso es innegable, y cuesta rechazar sus posturas.

Esta vez, sus disparos van contra el sistema de salud Estadounidense. No habla directamente de quienes no tienen seguro de salud, si no sobre quienes si cuentan con uno. Apunta contra las HMOs y su afán desmedido y casi inmoral de obtener ganancias a costa de la salud de sus supuestos protegidos. Nos presenta crudamente, mediante una grabación, el inicio de ellas: Nixon autorizando el sistema que premiaba las ganancias mediante la menor cobertura de salud. Un Hit!
Después, revelando lo asustados que están los Estadounidenses de otros sistemas de salud supuestamente socialistoides (recordar que para ellos, eso es como el Demonio), nos pasea por Canadá, Inglaterra y Francia. Sistemas de salud que cubren a todo el mundo, gratuitos…En Francia se da la entretención de demostrar otros beneficios, como niñeras pagadas por el estado, vacaciones de 5 semanas, y jornadas laborales de 30 y tantas horas. Otro Hit!
Y para rematar, termina en Cuba, el reino del terror para los Estadounidenses, atendiendo a todos los personajes enfermos que pasan por su lente en el sistema de salud cubano…gratis! Ese sí que fue un golpe bajo!
Mientras veía la película, y peor aún, después, cierta sensación de malestar empecé a tener. Recordé mis post de hace unas semanas sobre temas de salud. Mencionaba en uno de ellos que el gobierno se jacta de gastar en Salud muchos millones, pero que en el sistema público no se veían muchas mejoras. Tal como demuestra Moore en su documental, es posible contar con un buen sistema público, pero eso pasa por que el personal de salud tenga sueldos atractivos. Un Médico General del sistema público en Inglaterra ganaba lo suficiente para tener una casa de 1 millón de dólares y un Audi de lujo. Eso sería imposible en Chile, y quienes lo logran, trabajan 90 o más horas semanales, en el sistema público y después privado, haciendo doble turnos, etc. Eso acarrea stress, cansancio, errores médicos, mal trato, etc. Con buenos sueldos públicos lo médicos no necesitan trabajar en el sistema privado, mejorando su desempeño en el sistema.
Por otro lado, tenemos las ISAPREs, un buen sistema todavía, pero que pueden llegar a convertirse en las temidas HMOs estadounidenses. A pesar que reconozco ser socio de una de ellas, creo que si todo el dinero que estas ganan generan fuera al sistema público (y los políticos de turno no se robaran alguna parte), este mejoraría bastante. El 20% que más gana de la población (y que por ende, más impone mensualmente) podría financiar una mejor salud para todos.
Pero llegamos al tema de los copagos y deducibles. En Inglaterra, Canada y Francia, no existen copagos. Uno se atiende gratis, y lo que se paga viene en los impuestos. ¿Por qué razón debería pagar más por atenderme, cuando ya pagué mi parte? Unos podrían argumentar que con un copago, se limita la sobreatención de gente que no lo necesita y que sólo gasta el sistema. Pero…si uno está enfermo, no será mejor para el país que uno se mejore y no esté trabajando al 3 y al 4, a media máquina, porque no puede pagar el deducible? En Sicko, uno de los entrevistados menciona que no quería informar su Diabetes tipo I en Francia, porque temía que le cobraran más…y al final, mencionarlo servía para que le dieran más y mejor atención, sin un cobro extra. Eso es preocuparse de la salud de la población. Lo opuesto es castigar a los enfermos.
Dudo, más que eso, estoy seguro, que jamás tendremos una salud pública de calidad y gratis para todos en Chile. Hay muchos poderes detrás de las cortinas. Por un lado, poderosos grupos privados, dueños de las ISAPRES, que quieren mantener sus ganancias. Por el otro, políticos y grupos socialistas que piensan en el pueblo sólo como aquellos que no tienen recursos suficientes. ¿Cómo le ofrecerían salud gratis a los “supuestamente” ricos, si ellos pueden pagársela? Sería ir contra la idea “socialistoide”. Y eso está mal…un Gobierno debe gobernar y dar a todos lo mismo. Si le cobro a todos el 7% de su sueldo en impuestos, los “ricos” ya pagaron más, y deben recibir la misma atención gratuita que el resto. No corresponde que paguen un copago que los más pobre no pagan. En el documental, un conservador golfista canadiense se opera de un brazo gratis…donde se piensa en “nosotros” y no en el “yo”, donde se gobierna para “todos”, no para “los míos” (y dejemos fuera a los “otros”).









