La teoría de los ascensos, o por qué estamos gobernados por inútiles e ineptos
Bastantes veces se encuentra uno viendo como nos dirigen, en todo orden de cosas, gente que con suerte alcanzó nota 4 en el colegio, con poco criterio y escasa cultura. Con mis propios ojos he visto esto y he llegado a formular la teoría de los ascensos, que explica por qué sucede esta injusticia, cuando existe gente más hábil para los cargos. Alguien como uno.
Tomemos a dos personas, A (de adecuado y hábil) y B (de bruto), al cual les encargan un trabajo similar, X e Y. Al poco tiempo, A ya ha casi solucionado su trabajo X, pero B está atascado con Y, o si lo ha logrado sacar, ha sido mal hecho. Entonces, como la pega hay que sacarla y a tiempo, el jefe (que obviamente fue un B anteriormente) traspasará Y a A, con lo cual tendrá más trabajo (X + Y). A B se le encomendará otro, inicialmente similar, pero con el tiempo, dada su ineptitud, los trabajos serán más simples y fáciles. A por su parte, irá acumulando su trabajo más el trabajo complejo que no se le asigna a B. Al principio se pensará en despedir a B, pero, craso error, se le dará una segunda oportunidad con esos trabajos simples. Al segundo intento de despedirlo primará ya el sentimentalismo, la cercanía con el individuo (“pobre, como lo vamos a despedir”), además de la antigüedad, que obligaría a pagar más si se le despide. Si se le fuerza, B empezará a pedir licencias.
Así tenemos entonces un escenario donde el trabajador hábil y bueno está sobrecargado, mientras el inepto tiene tiempo de desayunar, y con poco trabajo, organizará conviviencias y desayunos, será el alma de la fiesta. Llega el momento de asistir a reuniones sencillas y de baja responsabilidad. ¿Quién es el más desocupado para ir? Obviamente B, el inepto, porque A está trabajando 110%. Son reuniones que no requieren mucho esfuerzo mental, así que B esta seguro. Nadie se dará cuenta de su inutilidad.
Pasa el tiempo, A está estresado, y B va de reunión en reunión, cada vez más importantes, y con pega sencilla que saca sin problemas. Deslumbra a los jefes, y se conoce a todos los altos cargos con los cuales pasa en reunión. Asi que el día del ascenso, cuando hay que tomar la decisión, ¿quién será el promovido? Obviamente B, y A seguirá haciendo el trabajo duro, como burro de carga.
Esa es la teoría. Es la razón por la cual los ineptos e inútiles hacen nata en los altos cargos, especialmente en el servicio público, donde no se despide a nadie, ni siquiera si ha asesinado a sangre fría y con espectadores, luego de asaltar un banco a cara descubierta y escapar desnudo de la policía. Esto no quiere decir que no haya gente buena y que lo merece en cargos de importancia, tal como tú, si estás en uno de esos cargos directivos. No son excluyentes y lo más probable es que te lo hayas ganado con esfuerzo.
Y…¿eres un A o un B entonces? Déjanos tu comentario.










La teoría no es mala. Me ha recordado al Principo de Peter: “En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su máximo nivel de incompetencia”. Y esta me temo, aplica tanto a los B como a los A.
¡Saludos!
Me considero un “A” por el concepto de aptitud y habilidad. Creo ser bueno en lo que hago, más no dejo que me pasen a llevar. O sea, no aceptaré la pega que no es mía si no se me paga por ello.
(Ah, y me doy el tiempo para organizar esos eventillos que le achacas a “B”, je je)
Obviamente, demás que esta opinión depende del “Modelo” laboral en que uno esté inserto.
Yo me considero una A…
las cosas que uno se gana se las gana con esfuerzo…
por que lo que rapido viene rapido se va…
y me fascina esa teoria de los ascensos…
muy buena..xD!
Buenos días,
Me considero A y por desgracía en mi trabajo somos unos pocos “A”.. los demás van en orden de grado de inutilidad… “B”, “C”, “D”, “E”… etc, vamos, que dan la vuelta al abecedario entero…
Muy buena la teoría y para cumplimentarla aquí os dejo otra:
http://empleoytrabajo.blogspot.com/2007/01cmo-identificar-y-sobrevivir-los.html
Sevilla, Spain
Un saludo.