4 – Drogas Preoperatorias
Drogas Preoperatorias
Drogas de uso crónico
Muchos pacientes sufren de patologías crónicas y toman algunos medicamentos que pueden interactuar con la anestesia. En general, todas las drogas que el paciente utiliza normalmente deben continuarse en el preoperatorio, incluso a pesar del ayuno. Como decíamos antes, pueden tragarse con un pequeño sorbo de agua.
Ahora, específicamente:
- los betabloqueadores (propanolol, atenolol y otros terminados en “olol”) deben mantenerse antes de una cirugía, ya que su brusca suspensión puede llevar a que se descompense durante la cirugía, generando crisis hipertensivas, infartos, taquicardias, etc.
- los bloqueadores de calcio (Nifedipino, Nitrendipino y demases “ipinos”) al igual que los betabloqueadores, deben usarse como siempre. Con ello, el paciente legará más estable de su presión a pabellón.
- los inhaladores deben utilizarse justo antes de entrar a pabellón, con lo cual el paciente estará en mejores condiciones.
- la aspirina antiguamente se suspendía para cualquier cirugía. Actualmente se diferencia entre cirugías donde debe suspenderse por su mayor riesgo de sangrado y otras donde no importa ya que el sangrado es escaso. Por ejemplo, en Resección Transuretral de Próstata, o cirugía otorrinolaringológica se pide suspender, no así en cirugía de Cataratas. También debe suspenderse si hay más factores que faciliten el sangrado, por ejemplo coagulación disminuida, historial de hematomas o sangrado fácil, patologías con disminución del recuento de plaquetas en la sangre, etc. El efecto de la aspirina es permanente en la coagulación una vez que se toma, y dura 1 semana, razón por la cual, de suspenderse, debe hacerse 7 días antes.
- los bloqueadores de angiotensina (Losartán) y enzima convertidora de angiotensina (Captopril, Enalapril, Lisinopril y otros “pril”) reducen la presión arterial de manera bastante importante, siendo en ocasiones difícil de manejar durante la anestesia general o espinal (que de por sí produce hipotensión). Por lo tanto, dependiendo de la cirugía y la anestesia planeada, a veces deben suspenderse y a veces no. Por ejemplo, en cirugía con anestesia local, como cataratas, debe continuarse.
- los hipoglicemiantes orales y otras drogas para la diabetes (Glibenclamida, Tolbutamida, Metformina) deben suspenderse si el paciente estará en régimen cero. El manejo de la insulina es todo un mundo, pero en general, debe mantenerse para que el paciente no haga hiperglicemia, y se maneja la eventual hipoglicemia con administración de suero con glucosa.
- los diuréticos deben mantenerse, siempre y cuando no exista alteración de electrolitos plasmáticos, o que las ganas de orinar del paciente compliquen la cirugía, por ejemplo en cirugía de cataratas o con local.
- los anticoagulantes como la heparina o el neosintrón deben suspenderse dependiendo de la cirugía y del riesgo que la patología por la cual los recibe se complique. En general, el neosintrón debe suspenderse 4 o 5 días antes, y hay que controlar exámenes de coagulación el mismo día de la cirugía. La heparina tiene un efecto más corto, por lo cual debe suspenderse 4 a 6 horas antes y controlar coagulación.
- El resto de los medicamentos deben continuarse como siempre, pero dejándolas consignadas en la ficha, dado que pueden tener interacción con las drogas de la anestesia (por ejemplo, benzodiacepinas y otros tranquilizantes)
Medicaciones propias de la cirugía
Para la cirugía, es posible que el cirujano o el anestesiólogo deje algunas indicaciones preoperatorias.
- Ansiolisis preoperatoria: para que el paciente se relaje y se olvide del episodio, puede indicarse una dosis variable de benzodiacepinas, habitualmente de corta duración. Eso mejorará la impresión global del proceso quirúrgico, disminuirá la respuesta de stress, bajando las cifras de presión arterial en pacientes hipertensos.
- Analgesia: para disminuir el dolor postoperatorio, puede indicarse en el preoperatorio algún analgésico que empiece a hacer efecto durante la cirugía.
- Antiácidos/Proquinéticos: para evitar las molestias gástricas del ayuno, o para acelerar el vaciamiento gástrico. El stress quirúrgico aumenta la secreción de ácido gástrico, y si el ayuno es prolongado, puede llevar a heridas y úlceras gástricas, complicación que puede ser grave. Por esta razón, también se mantienen en el postoperatorio.
- Antibióticos: uno de los riesgos de toda cirugía es que la herida se infecte. Buscando evitar esto, existen protocolos de uso de antibióticos profilácticos.
- Si el anestesiólogo encuentra alguna patología o problema, es probable que indique el tratamiento para mejorar esta condición. Por ejemplo, un paciente que no es hipertenso conocido, pero se encuentra así antes de la cirugía, es probable que se le indique (aparte de una benzodiacepina para relajarlo), algún antihipertensivo.
Esto es un pequeño resumen de todo lo que puede indicarse en el preoperatorio. Déjanos tu experiencia y tus dudas en los comentarios.
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hola interesante la introduccion pero necesito algo puntual soy tecnico paramedico y profesora docente del area salud y mi consulta puntual es nombre de algunas drogas que se usan para anestesiar a los pctes sean cx ambulatorias o mas complejas
gracias
Hola Mónica.
Depende del tipo de anestesia. Si hablamos de anestesia espinal, se utilizan anestésicos locales, generalmente Bupivacaína.
En el caso de la Anestesia General, hay varios inductores como el Tiopental, Ketamina, Etomidato, Propofol por el lado de los endovenosos. Y algunos inhalatorios también pueden inducir la anestesia, como el Halotano y el Sevoflurano. Esto último se usa generalmente en los niños, lo que evita pincharlos despiertos.
La única diferencia entre cirugía ambulatoria y hospitalizada es que en la primera se privilegia el uso de drogas de rápida reversión y eliminación, para que el paciente se vaya rápidamente a la casa.
Te felicito, me parece excelente su iniciativa, realmente excepcional que acerquen al personal que nos ayuda los conocimientos de manera sencilla, para que ellos entinedan lo que hacemos habitualmente.
Vuelvo a felicitarlos
Gracias Sergio. La idea es acercar la anestesia al personal y a los pacientes, dejar de ser la “especialidad temida”, cuando somos precisamente los que damos seguridad, los que debemos tranquilizar al paciente. Algo que incluso colegas anestesiólogos no comprenden.